Descripción
El hiyab
Dovecion a Dios , Modestia y Dignidad
¿Qué es El hiyab?
La palabra hiyab proviene de la raíz árabe hajaba, que significa "ocultar" o "cubrir".
En el contexto islámico, el hiyab se refiere al código de vestimenta obligatorio para las mujeres musulmanas que han alcanzado la pubertad. Este código implica cubrir todo el cuerpo, excepto el rostro y las manos, aunque algunas mujeres también optan por cubrir estas partes, lo cual se conoce como burka o niqab. El hiyab no es necesario en situaciones donde solo hay mujeres o ciertos familiares masculinos presentes. Sin embargo, el hiyab no se limita a la apariencia exterior; también abarca un habla noble, modestia y una conducta digna. Estas virtudes también son exigidas para los hombres.
Los hombres musulmanes también deben vestirse con ropa holgada y no reveladora para preservar su modestia y dignidad.
El Hiyab es Obediencia
Aunque el hiyab tiene muchos beneficios, en esencia es un mandato divino. Por lo tanto, usarlo es un acto de fe y obediencia hacia el Creador, como se menciona en el Corán:
"¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con sus mantos. Así serán reconocidas y no serán molestadas." (Corán 33:59).
Dios, el Omnisciente y el Más Sabio, sabe lo que es mejor para Su creación y, por ello, ha proporcionado esta guía para el beneficio de la humanidad. El uso del hiyab, al igual que cualquier otro acto de obediencia al Creador, acerca a la persona a Su Señor y le otorga una sensación de satisfacción y tranquilidad.
El hiyab en ningún momento implica que las mujeres sean inferiores a los hombres.
El Hiyab es Modestia
El Islam promueve la modestia y la decencia, buscando minimizar la inmoralidad en la sociedad. El hiyab es un medio para alcanzar este propósito.
"Di a los creyentes que bajen la mirada y guarden su modestia; eso es más puro para ellos. Dios está bien informado de lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la mirada, guarden su modestia y no muestren sus encantos excepto lo que sea evidente, y que se cubran el pecho con sus velos..." (Corán 24:30-31).
En estos versículos, se dirigen primero a los hombres en cuanto a bajar la mirada y guardar su modestia, lo que contrarresta la idea de que toda la responsabilidad recae únicamente sobre las mujeres.
Si bien el Islam desalienta las conductas immodestas en público, es una religión práctica que fomenta el amor, el afecto y la intimidad entre los esposos en el ámbito privado.
El Hiyab es Protección
El propósito del Hiyab es minimizar el estímulo sexual y la degradación moral en la sociedad, tanto para hombres como para mujeres. El Hiyab protege a los hombres, a las mujeres y a la sociedad al promover la estabilidad en las familias y las comunidades de diversas maneras:
● Protege de avances no deseados.
● Resguarda a las mujeres de miradas lascivas y juicios superficiales
● Puede ayudar a reducir la probabilidad de agresiones sexuales hacia las mujeres.
● Protege a las mujeres de la explotación sexual basada en su apariencia.
Protege de tentaciones y deseos perjudiciales.
El hiyab es Dignidad
El Hiyab promueve la feminidad de la mujer en lugar de reprimirla, otorgándole dignidad y respeto propio por quién es, en lugar de ser juzgada por estándares superficiales como la apariencia. Esto le da a la mujer el poder de moldear su dignidad a través de estándares más significativos, como la rectitud, el conocimiento y su contribución a la sociedad, en lugar de permitir que una sociedad consumista determine su valor mediante medios materiales como su apariencia o su nivel de ingresos.
A los ojos de Dios, hombres y mujeres no necesitan ser idénticos para ser iguales, y esto se refleja en los diferentes roles y responsabilidades que les corresponden.
La ganadora del Premio Nobel de la Paz, Tawakkul Karman, conocida como "La madre de la revolución de Yemen", al ser cuestionada por periodistas sobre su Hiyab y cómo este no parecía proporcional a su nivel de intelecto y educación, respondió:
"En los primeros tiempos, el hombre estaba casi desnudo, y a medida que su intelecto evolucionó, comenzó a vestirse. Lo que soy hoy y lo que llevo puesto representan el nivel más alto de pensamiento y civilización que el ser humano ha alcanzado, y no es un retroceso. Es la eliminación de ropa lo que constituye un retroceso hacia los tiempos antiguos.”
El Hiyab es Respeto
En muchas sociedades actuales, a las mujeres se les enseña desde la infancia que su valor está proporcionalmente ligado a su atractivo físico. Se ven obligadas a seguir estándares de belleza irreales y degradantes para satisfacer la presión social y las expectativas comunitarias. En un ambiente tan superficial, donde se da tanta importancia a la belleza externa, la belleza interna de la persona tiene muy poco peso.
El Islam, sin embargo, enseña que una mujer debe ser respetada por su carácter virtuoso y sus acciones, en lugar de por su apariencia o rasgos físicos, sobre los cuales tiene poco o ningún control. No necesita usar su cuerpo ni sus encantos para ganar reconocimiento o aceptación en la sociedad, ya que el Hiyab orienta el valor propio hacia cualidades como la piedad, la virtud, la modestia y el intelecto, atributos que son más accesibles para todas las mujeres de manera equitativa.
Cada mujer que lleva un hiyab o burka es un individuo único, y es injusto e inexacto emitir juicios generales sobre todas ellas basándose únicamente en una prenda que tienen en común.
El Hiyab en la Biblia!
El Hiyab no es algo nuevo. Las mujeres musulmanas siguen el ejemplo de mujeres virtuosas del pasado, como María, la madre de Jesús. Algunas evidencias de la Biblia incluyen los siguientes versículos:
“Y toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra su cabeza.” (1 Corintios 11:3-6).
“Asimismo, quiero que las mujeres se vistan de manera decorosa, con modestia y recato, no con peinados ostentosos, oro, perlas o ropa costosa, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan adorar a Dios.” (1 Timoteo 2:9-10).
El Hiyab es Confianza
El Hiyab permite que las mujeres confíen en sí mismas como seres humanos. Aumenta la autoestima al enfocarse en lo que realmente importa en la vida. La obsesión por la apariencia física puede tener consecuencias peligrosas y poco saludables, ya que algunas mujeres recurren a medidas perjudiciales para sentirse aceptadas en una sociedad cada vez más exigente. El Hiyab ayuda a prevenir estos daños mentales y físicos asociados con la falta de confianza, al limitar la autoconciencia basada en la apariencia.
"No lo uso porque esté oprimida, lo uso porque me siento empoderada." - Joumana, 23 años, Melbourne.
El Hiyab NO es…
● NO impide la contribución a la sociedad.
● NO es un símbolo de opresión.
● NO es obligatorio en espacios donde solo hay mujeres o parientes masculinos cercanos.
● NO es un signo de inferioridad femenina respecto a los hombres.
● NO restringe la libertad de una mujer para expresar sus opiniones.
● NO limita a las mujeres a perseguir una educación o una carrera adecuada.
● NO es una "prisión portátil.”
● NO es un acto de confrontación o protesta hacia los no musulmanes.
● NO es algo nuevo: ha sido practicado por muchas mujeres virtuosas a lo largo de la historia.
● NO está en contra de los valores comunitarios: los valores comunitarios exigen que las personas no sean juzgadas por su ropa, ni discriminadas o maltratadas por su elección de vestimenta o apariencia.
● NO se lleva con la intención de ser intimidante o antisocial.
Lo que dicen las mujeres musulmanas sobre el Hiyab
"Empecé a usarlo a los 17 años, y ahora lamento no haberlo usado antes."Faten, 27 años, Melbourne.
No se trata de estar lo suficientemente preparada para usarlo, sino de tener la fortuna de poder llevarlo."Madina, 22 años, Melbourne
Usar el Hiyab representa mi libertad, mi elección, no una opresión impuesta por los deseos de los hombres o los medios."
Nusaybah, 45 años, Melbourne
"Me gusta usar el Hiyab porque lo hago por amor a Allah, y cada vez que pienso en eso, me dibuja una sonrisa en el rostro."
Aisha, 13 años, Melbourne.
"El Hiyab me permite alcanzar mis metas al tener una carrera y estudiar sin preocuparme por las miradas indiscretas de los hombres. Obliga a las personas a juzgarme por mis pensamientos y mi carácter, no por mi apariencia."
Sra. Flavia, 22 años, EE. UU.
"Mi cuerpo es asunto mío, y no debería tener que justificar mi vestimenta ante nadie. Es parte de mi religión, y el hecho de que elija usarlo no me hace menos humana."
Sra. Yasmin, 21 años, Australia.
Conclusión
El Hiyab es un acto de obediencia entre la mujer musulmana y su Creador. Es una fuente de empoderamiento y dignidad, y millones de mujeres musulmanas en todo el mundo eligen usar el Hiyab como parte de su fe. Lejos de ser opresivo, el Hiyab es un acto de liberación, pureza y, lo más importante, de creencia. El respeto hacia las mujeres es un aspecto fundamental de las enseñanzas islámicas, y esto se refleja a través del Hiyab.
La verdadera igualdad llegará cuando las mujeres no necesiten exhibirse para ser valoradas, ni justificar su decisión de reservar su cuerpo para sí mismas.
