Descripción
¿Qué dice el Islam sobre el ateísmo?
"Les mostraremos Nuestros signos en los horizontes y en ellos mismos, hasta que les quede claro que es la verdad." (Corán, 41:53)
Este folleto presenta la perspectiva islámica sobre la creencia en Dios. Explica cómo Dios ofrece señales de Su existencia, tanto a través de Su creación natural como de Su revelación, y aclara preguntas comunes planteadas por los ateos.
Dios nos invita a reconocerlo a través de Sus señales, y ha hecho nuestra responsabilidad reflexionar y meditar para reconocerlo. Algunas personas son receptivas a estas señales y perciben la obra de Dios en todo lo que las rodea, mientras que otras descartan todo como algo aleatorio y sin sentido. Dios ha puesto en cada persona una inclinación natural hacia la creencia, pero esta predisposición innata puede ser cultivada o suprimida
Es importante destacar que Dios guía a quienes son sinceros y están dispuestos a recibir Su guía. En otras palabras, quienes no desean creer en Dios no serán guiados.
Dios dice: "Dios guía hacia Él a quien se vuelve a Él." (Corán, 13:27)
Esto requiere objetividad y una actitud imparcial hacia la posibilidad de la existencia de Dios, lo cual puede ser desafiante y confrontante para algunas personas. Sin esta apertura y disposición genuina, ninguna cantidad de información puede llevar a alguien a creer. De hecho, Dios nos advierte que quienes se acercan a Sus señales desde una posición de orgullo y arrogancia solo encontrarán justificación para su incredulidad.
Por ello, esperamos que aquellos que sean sinceros, de mente abierta y que busquen genuinamente la verdad puedan beneficiarse de esta información y que les ayude a presentar una nueva perspectiva para comprender a Dios.
También es importante mencionar que, debido a las significativas diferencias entre el Islam y el cristianismo, muchas críticas al cristianismo no son aplicables al Islam.
Razones para creer
A continuación, se presentan tres razones racionales para creer en un creador:
1. El origen del universo
La primera evidencia que apunta a la existencia de un Creador está relacionada con el origen del universo.
Imagina que caminas por un desierto y encuentras un reloj. Sabemos que un reloj está compuesto de vidrio, plástico y metal. El vidrio proviene de la arena, el plástico del petróleo y el metal se extrae del suelo; todos estos componentes se encuentran en el desierto. ¿Creerías que el reloj se formó por sí mismo? ¿Que el sol brilló, el viento sopló, cayó un rayo, el petróleo emergió a la superficie y, al mezclarse con la arena y el metal, tras millones de años, el reloj se formó por coincidencias naturales o aleatorias?
"¿Acaso fueron creados de la nada o fueron ellos mismos los creadores?" (Corán, 52:35-36)
Según la ciencia moderna, el universo es finito y tiene un comienzo. ¿De dónde proviene, en última instancia, el universo? La experiencia humana y la lógica simple nos dicen que algo que tiene un comienzo no puede surgir de la nada ni puede crearse a sí mismo. Podemos razonar que un “ser superior” creó el universo. Este “ser” debe ser poderoso e inteligente, ya que trajo a la existencia todo el universo y creó las “leyes de la ciencia” que lo rigen. También podemos deducir que este “ser” es intemporal e inmaterial, ya que el tiempo, el espacio y la materia comenzaron con la creación del universo. Todas estas características conforman el concepto básico de Dios, el creador del universo.
Algunos podrían preguntar: “¿Quién creó a Dios?”
Dios, el Creador, es diferente de Su creación. A diferencia del universo y el resto de la creación, Dios es eterno, siempre ha existido y no tiene principio.
2. La perfección del universo
La segunda evidencia de un creador es el orden y el equilibrio perfecto de nuestro complejo universo.
¿Podría un universo grande y complejo formarse por coincidencia, sin supervisión?
Muchos aspectos del universo claramente indican que fue diseñado especialmente para sustentar la vida, como la distancia de la Tierra al sol, el grosor de la corteza terrestre, la velocidad de rotación de la Tierra, el porcentaje de oxígeno en la atmósfera e incluso la inclinación de la Tierra. Si estas medidas fueran ligeramente diferentes a las actuales, la vida no podría existir.
Del mismo modo en que un reloj tiene un creador inteligente para medir el tiempo con precisión, también la Tierra debe tener un creador inteligente para mantener un tiempo exacto mientras gira alrededor del Sol. ¿Podría esto ocurrir por sí solo?
Cuando observamos el orden, las leyes precisas y los sistemas dentro de nosotros mismos y en todo el universo, ¿no es racional pensar que tienen un organizador? Este "organizador" se explica mejor mediante la existencia de Dios, quien es el responsable de este orden.
Es importante destacar que el Islam fomenta la investigación científica y la reflexión. El papel de la ciencia nos ayuda a describir los numerosos patrones observados que Dios ha puesto en Su creación y apreciar la extensión de Su poder y sabiduría. Los avances en los descubrimientos científicos, al igual que cualquier mecanismo o proceso que encontramos en el mundo natural, como el ciclo del agua o la gravedad, proporcionan señales de un organizador y diseñador, no argumentos en contra de Dios.
3. La revelación de Dios
La tercera evidencia es la revelación misma que Dios ha enviado a la humanidad como signo de Su existencia.
Uno de los principales propósitos del libro del Islam, el Corán, es invitar a las personas a reflexionar y apreciar la creación de Dios como una forma de creer en Él. A lo largo del Corán, Dios llama nuestra atención hacia Sus maravillosos diseños y las complejidades del universo y de nosotros mismos, los cuales son suficientes para indicar que somos producto de un diseño, un propósito y una inteligencia. Por ejemplo, Dios dice:
“En la creación de los cielos y la Tierra, en la sucesión de la noche y el día, en los barcos que surcan el mar llevando aquello que es útil a la humanidad, en el agua que Dios hace descender del cielo para dar vida con ella a la tierra después de haber estado muerta, diseminando en ella todo tipo de criaturas, en el movimiento de los vientos y las nubes sometidas entre el cielo y la tierra, hay signos para quienes reflexionan.” (Corán 2:164)
Además, existen signos claros de que el Corán es la palabra de Dios:
El Corán:
● Está libre de errores o contradicciones.
● Ha sido preservado palabra por palabra desde su revelación en su idioma original, el árabe, a diferencia de otras escrituras.
● Es memorizado completamente por millones de personas en todo el mundo.
● Contiene un mensaje simple, puro y universal que apela al intelecto humano y a las creencias innatas sobre Dios Todopoderoso.
● Tiene más de 1400 años e incluye hechos científicos desconocidos en la época, que solo se han descubierto recientemente, como: que el agua es el origen de toda vida (Corán 21:30); la expansión del universo (Corán 51:47); y las órbitas individuales del Sol y la Luna (Corán 21:33).
● Contiene numerosos datos históricos desconocidos para la gente de esa época, además de múltiples predicciones que se han cumplido.
● Tiene un profundo efecto emocional en las personas.
● Fue revelado al Profeta Muhammad (la paz sea con él), conocido por ser analfabeto, y sin embargo, contiene un estilo único que se considera el pináculo de la elocuencia y la belleza lingüística en árabe.
La explicación más racional para los numerosos aspectos únicos y milagrosos del Corán es que solo puede provenir de Dios.
Preguntas sobre Dios
“¿Por qué nos creó Dios?”
Todos reconocemos que las partes de nuestro cuerpo, como los ojos, los oídos, el cerebro y el corazón, tienen un propósito. ¿No tendría entonces sentido que el ser humano, como un todo, también tenga un propósito?
Dios, el Sabio, no nos creó para deambular sin rumbo o solo para satisfacer nuestros instintos y deseos básicos. Más bien, Dios describe esta vida como una prueba. Cada persona está siendo puesta a prueba para ver quién elige reconocer a Dios y seguir Su guía. Dios dice:
“Por cierto que Nosotros (Dios) creamos al ser humano para probarlo; y le dimos oído y vista. Le mostramos el camino, ya sea agradecido o ingrato.” (Corán 76:2-3)
Para muchos, el problema subyacente no es realmente creer en Dios, sino las implicaciones de creer en Él. Esto significaría ser responsable y juzgado por nuestras acciones, lo que puede resultar inconveniente para la vida que desean llevar. Por lo tanto, la prueba en esta vida consiste en seguir y humillarnos ante Dios, prefiriéndolo sobre nuestros propios deseos, orgullo y ego.
“¿Por qué Dios necesita probarnos?”
Dios no necesita nada; no necesita crear nada ni probar a nadie.
Él no se beneficia de nuestra fe ni se ve afectado por nuestra incredulidad. Más bien, es parte de Su infinita sabiduría habernos creado y darnos la oportunidad de conocerlo. Dios conoce el futuro, pero el propósito es que nosotros vivamos nuestras vidas, experimentemos y tomemos nuestras propias decisiones.
"¿Realmente tenemos elección?”
El hecho de que Dios conozca nuestras elecciones no las hace menos voluntarias. Aunque Dios desea que las personas crean en Él, no obliga a nadie. Si Dios quisiera, podría guiar a toda la humanidad, pues tiene poder sobre todo. Pero en Su Sabiduría, nos ha creado con la capacidad de elegir y nos ha hecho responsables de nuestras decisiones. Dios no se complace necesariamente con todo lo que permite que ocurra.
"¿Por qué Dios no se revela directamente?”
En Su sabiduría, Dios ha decidido darse a conocer a través de Sus signos. Esto forma parte de la prueba de esta vida.
Nos ha dado la responsabilidad de usar las habilidades que nos ha otorgado para reconocerle. Esto significa que solo aquellos que son sinceros, humildes y reflexionan profundamente lo reconocerán y creerán en Él.
"¿Por qué existe el sufrimiento en el mundo?”
El hecho de que las personas sean probadas de diferentes maneras a través de diversas dificultades no niega la existencia de Dios ni contradice a un Dios todopoderoso.
Más bien, tanto el bien como y el mal que Dios permite que ocurran constituyen nuestra prueba en la tierra. No podemos controlar lo que nos sucede, pero sí podemos controlar cómo reaccionamos, y eso es lo que Él evalúa. Este mundo es inestable y temporal, pero la justicia plena en la otra vida, que es eterna, compensará cualquier injusticia o adversidad sufrida aquí.
"¿Por qué Dios castiga a las personas?”
Nadie puede negar el concepto de castigo, que es necesario para hacer justicia. Dios nos ha creado con la capacidad de elegir cómo queremos vivir y, en consecuencia, ser responsables de nuestras decisiones.
Aquellos que sinceramente se esfuerzan por obedecer a Dios recibirán Su misericordia y entrarán al paraíso. Pero aquellos que sean indiferentes a su propósito en la vida y nieguen a Dios, han tomado su propia decisión y serán responsables de ella. Nadie puede culpar a Dios. Dios no creó a las personas para castigarlas; más bien, desea facilidad y misericordia para ellas.El hecho de que Dios conozca nuestras elecciones no hace que nuestras acciones sean menos voluntarias ni nos exime de responsabilidad.
El Islam es una religión práctica que fomenta un equilibrio entre la esperanza en la misericordia de Dios y el temor a Su castigo, ambos necesarios para llevar una vida positiva y humilde. Dios es el Más Misericordioso, pero también el Más Justo. Si no hubiera un Día del Juicio, se contradeciría la justicia perfecta de Dios y la vida sería injusta.
Conclusión
¿Estamos aquí solo por 80 años aproximadamente y luego se acabó? ¿O hay algo más en la vida?
¿Somos simplemente simios avanzados sin un propósito último? ¿Somos seres materiales con solo necesidades físicas o también tenemos necesidades espirituales?
Para aquellos que son sinceros y aún tienen dudas sobre Dios, nuestro consejo es pedir con sinceridad lo siguiente:
"Dios, si existes, por favor guíame." Es posible que los resultados te sorprendan.
